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Bolivia

La memoria minera que preserva el pasado y fortalece el futuro

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Archivo Histórico de COMIBOL resguarda la memoria minera de Bolivia

, 13 Marzo de 2026

Creado el 14 de mayo de 2004 mediante el Decreto Supremo N° 27490, el Sistema de Archivo de COMIBOL preserva documentación clave de la minería boliviana antes y después de la nacionalización de 1952. Su valor no es solo histórico: también aporta a la investigación científica, la gestión institucional y la preservación de un patrimonio documental con reconocimiento internacional. 

Fondos documentales custodiados por el Archivo Histórico Minero de COMIBOL forman parte de Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe de UNESCO. Entre ellos figuran documentos vinculados a la inmigración judía a Bolivia durante la Segunda Guerra Mundial, patrocinada por Mauricio Hochschild, que permiten conocer una dimensión histórica y humanitaria de alcance internacional.

El Alto, 02.03.2026.- No todos los tesoros están bajo tierra. Algunos están en cajas, planos, fotografías, expedientes, fichas y registros que permiten reconstruir la historia de un país y sostener decisiones en el presente. En Bolivia, una parte esencial de esa memoria está resguardada por el Sistema de Archivo de la Corporación Minera de Bolivia, creado el 14 de mayo de 2004 mediante el Decreto Supremo N° 27490. A dos décadas de su creación, este sistema se consolida como guardián de la documentación sobre la historia de la explotación minera en el país, antes y después de la nacionalización de las minas en 1952.

La Presidencia Ejecutiva destacó que se trata del archivo minero más importante y más extenso de América Latina, y remarcó la necesidad de preservar su integridad, con fines de investigación científica, desarrollo nacional y gestión empresarial.
Los nombres que marcaron una época

Parte de la relevancia de este archivo se explica por los actores históricos cuyos rastros documentales conserva. La documentación oficial presentada ante UNESCO identifica al Archivo Histórico Minero como custodio de fondos vinculados a Simón I. Patiño, Mauricio Hochschild y Carlos V. Aramayo, los llamados barones del estaño, además de los documentos de la propia COMIBOL. Ese resguardo permite seguir la trayectoria documental de uno de los sectores que más influyó en la historia económica, política y social de Bolivia.

El fondo Hochschild y una historia que trasciende la minería

Entre los fondos de mayor impacto histórico se encuentra el vinculado a Mauricio Hochschild. UNESCO señala que los registros sobre la inmigración judía e israelita a Bolivia durante la Segunda Guerra Mundial, patrocinada por el industrial minero, permiten conocer una faceta poco conocida de su trayectoria: la promoción de la llegada de personas perseguidas por el nazismo y el apoyo para salvar a miles de judíos del Holocausto procedentes de Alemania, Yugoslavia, Francia e Inglaterra.

De acuerdo con la descripción oficial de UNESCO, esa acción se canalizó a través de organizaciones creadas para brindar apoyo económico, laboral y sanitario, y promovió la llegada del contingente migratorio entre 1938 y 1940. La documentación custodiada por el Archivo Histórico Minero permite así comprender no solo un episodio de la historia minera, sino también un proceso humanitario y migratorio de relevancia internacional.

Entre los documentos rescatados figuran además los de la inmigración de 10 mil judíos e israelitas a Bolivia durante la Segunda Guerra Mundial, incorporados al registro Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe de UNESCO. En el mismo conjunto se encuentran también los documentos del Plan Triangular para el control político y financiero (1960-1970), lo que confirma el alcance histórico y político de los fondos preservados por el sistema archivístico.

Un archivo que también produce conocimiento

La riqueza del archivo no se mide solo por lo que conserva, sino también por lo que permite investigar. La documentación oficial presentada ante UNESCO consigna bibliografía especializada vinculada con la inmigración judía a Bolivia y la trayectoria de Mauricio Hochschild, entre ella obras de León Enrique Bieber, Carlos Tenorio Levandro y Helmuth Waszkis. Ese respaldo muestra que el archivo funciona como fuente para la investigación histórica y para nuevas aproximaciones académicas sobre la minería, la migración y la historia social del país.
No solo memoria: también gestión estratégica

El valor del archivo no se agota en la memoria histórica. También se proyecta sobre la gestión del presente. El Consejo Internacional de Archivos señala que el uso efectivo de la información documental es una de las condiciones esenciales de la eficiencia administrativa y que esa capacidad depende de una gestión sólida de los documentos archivísticos. Añade además que la organización racional de los documentos responde tanto a las necesidades de la administración como a las de la investigación.

En esa perspectiva, el Sistema de Archivo de COMIBOL no solo resguarda el pasado minero del país: también fortalece capacidades institucionales para una gestión más ordenada, trazable y eficiente. En una empresa estatal vinculada a áreas estratégicas de la minería boliviana, preservar, organizar y hacer accesible la información contribuye a sostener la memoria institucional y a mejorar las condiciones para la investigación, la administración y la toma de decisiones. Esta perspectiva es coherente con el papel asignado al archivo como soporte para la investigación científica, el desarrollo nacional y la gestión empresarial.
Desafíos para seguir avanzando

A dos décadas de su creación, el Sistema de Archivo de COMIBOL no solo se consolida como resguardo de la memoria minera del país; también proyecta nuevas posibilidades de desarrollo institucional. Entre los retos hacia adelante están la socialización de este tesoro documental a nivel nacional e internacional y el fortalecimiento de las políticas de conservación y protección del patrimonio documental histórico del Estado. Esa proyección es coherente con el valor estratégico del archivo: preservar, organizar y poner en circulación información clave para la investigación, la memoria institucional y una gestión cada vez más sólida y eficiente.